Los derechos aduaneros de los mutantes (II)
Hablábamos la anterior semana de la importancia social, económica y hasta cultural que tenían las cuestiones de impuestos en Estados Unidos.
Los X-Men es una historia de superhéroes creados por el genio de Stan Lee y Jack Kirby, que vieron la luz editorial en septiembre de 1963, estando sus derechos en manos de Marvel Comics.
El argumento angular de la serie - que trata sobre las vivencias de una especie con grandes poderes y capacidades, en virtud de los cambios en su estructura genética derivados de haber sido expuestos a radiaciones de experimentos- fue precisamente lo que debió ser dirimido en sede judicial en ese país en virtud de un asunto impositivo.
Y no fue en un foro cualquiera sino en el mismísimo Tribunal de Comercio Internacional de Estados Unidos.
Los derechos del paciente (II)
Decíamos la pasada semana que los derechos del paciente son un campo que gana en complejidad con suma rapidez. Y ello obliga a nuevas conductas de parte de todos los actores involucrados en la cuestión: los propios pacientes, de conocer y ejercer sus nuevos derechos; de los médicos, de tomar noticia y actuar en consecuencia con las nuevas exigencias que se les imponen en la dinámica de la relación médico-paciente. Y respecto de los establecimientos de salud, la necesidad de dar forma a nuevos procedimientos, estandarizarlos puertas hacia dentro, y muñirse del asesoramiento adecuado, en la relación puertas hacia fuera en la cuestión.
Implantes mamarios peligrosos
No es la noticia más acorde con esta época de festividades de fin de año, pero la realidad marca, muchas veces, sus propios tiempos.
La mala nueva, como copiada de un terremoto, tuvo primero su epicentro en Francia, para luego replicarse en varias partes del globo. En todos los casos, con una gran intensidad respecto del universo de afectadas.
Una espía con glamour (II)
Las relaciones públicas y la imagen institucional son algo de crucial importancia no sólo en el mundo de las empresas sino también en el sector estatal de las organizaciones. Pero su puesta en práctica en determinadas áreas sensibles del Estado, como el caso de los servicios secretos, no se halla exenta de dificultades varias. Publicitar lo que en la inmensa mayoría de las tareas debe permanecer en secreto y guardado bajo más de siete llaves no es algo fácil.
Una espía con glamour (I)
El espionaje y la propiedad intelectual o industrial tienen mucho más en común de lo que a primera vista puede parecer. En este mundo global, más de dos tercios de las operaciones de inteligencia son de grandes empresas privadas y no de Estados. Y noventa por ciento de la información de inteligencia proviene de fuentes públicas de datos, tales como registros públicos y similares; tan sólo el diez por ciento restante es productos de lo que popularmente se entiende como “operaciones de inteligencia”.
Charlas de quincho, a la cordobesa
Estuvimos, junto a un grupo no muy numeroso, en el festejo del “cumple” de un conocido, apreciado y de bajo perfil miembro de la comunidad jurídica cordobesa. Familia inmediata, autoridades universitarias, funcionarios judiciales de nuestra ciudad y de Buenos Aires, y una de sus socios, se congregaron para agasajarlo en la propia terraza de la casa del cumpleañero, que tiene una de las vistas más envidiables de Córdoba.
Polémicas declaraciones por la ceremonia de los Oscar (III)
En tanto la Academia de Artes y Ciencias Cinematográficas (Academy of Motion Picture Arts and Sciences) de Los Ángeles ha decidido dar por superado la renuncia de Brett Ratner, nombrando en su reemplazo al productor Brian Grazer, quien ya ganó en 2002 un Oscar por la película Una mente brillante, y en tanto siguen los rumores si la renuncia de Eddie Murphy al papel de anfitrión fue por lealtad a Ratner, o por temor a empañar su reputación por quedar asociado a él, ya se sabe que su sustituto será Billy Cristal, quien ya ha cumplido con el papel en diversas ocasiones anteriores. Como puede verse, toda una solución políticamente inmaculada, para los estándares del norte al respecto.
Polémicas declaraciones por la ceremonia de los Oscar (II)
Decíamos la pasada semana, los peligros de las personas expuestas públicamente (PEP) de quedar condenadas de antemano en el “sanguinario” tribunal mediático. Eso era lo que le había pasado a Brett Ratner, respecto de la ceremonia de los Oscar, por abrir de más la boca. Los deslices expresivos son algo que puede ser evitado. Pero una vez desatados, casi nunca se sale de ellos sin un debido asesoramiento profesional.
“Manejo de medios” se denomina este campo en que confluyen abogados, relacionistas públicos y periodistas, entre otras profesiones.
Polémicas declaraciones por la ceremonia de los Oscar (I)
Las palabras no son neutras. Con la palabra se mima, se acaricia, se lastima, se ensalza y se defenestra. “Todos los órganos humanos se cansan alguna vez, salvo la lengua”, expresó Konrad Adenauer. En nuestro país, es una circunstancia que verificamos a diario.
Por supuesto que no todas las personas están expuestas por igual a tener que hacerse cargo de lo que dicen. En esto, como en tantas cosas, existen -como se diría a la vieja usanza “hijos y entenados”-. Y en el campo de las repercusiones por lo que al uso de la lengua se le ha dado, las PEP se llevan todos los premios.
La guerra judicial por Hitler (II)
Hablábamos la semana pasada de la disputa surgida con motivo de la edición del libro The grey wolf: the escape of Adolf (El lobo gris: el escape de Adolf), de los escritores británicos Simon Dunstan y Gerrard Williams. Desde Bariloche, el periodista Abel Basti denunció que la habían copiado la idea y la información que había recogido respecto del particular. El denunciante publicó sobre el tema, en el año 2006, el libro Hitler en Argentina.
